Friday, May 26, 2017

Televisión por cable

Todo el día estuve hundido en la melancolía,
la verdad,
es algo que siempre me pasa antes de hacer un viaje largo,
un final de temporada,
una canción nostálgica en el final de un capítulo de una gran trama,
cuando las cosas se mueven,
cuando yo me muevo,
en la incertidumbre, es algo a lo que no me acostumbro,
camas sin ser tendidas,
sábanas en desorden,
un viernes nublado,
y yo con esta fragilidad que me hace castigarme,
pensar que no merezco este final de temporada.

II
Cuando regrese ya nada será lo mismo,
nunca lo es,
pero es fácil el autoengaño, como técnica onanista de que todo sale bien,
de que el desorden es orden, 
de que presente, pasado y futuro no importan,
de que ayer en la luna y hoy en la lona, es algo a lo que no me acostumbro,
esto es así y así siempre será.

III

Hoy la noche es más obscura,
no sé porqué,
pero la luz del ordenador me molesta más,
me incita a teclear, desde hace mucho tiempo no lo hago (no así),
pero hoy tenía que sacar esto, sin alcohol,
sin cerveza,
solo con mi sobriedad ,
sólo eso,
¿del amor?
no sé si existe, pero lo tengo,
el propio y el de hacia una persona:
ya me encargué de joder más al mundo.


IV

Surfeo por la televisión por cable,
terminé en lo que siempre odié,
un cliché de escritor y un cliché de persona,
y aún así es una buena zona de confort,
pero es necesario ir hacia allá, 
hacia ese domingo soleado,
en un lugar que todavía no imagino, ni pienso en ello,
pero mientras, en la televisión por cable,
llego a ese canal, el cual trasmite mi nostalgia,
mi ser, mi perra vida,
no me puedo autoengañar,
la televisión por cable sí.







Saturday, September 03, 2016

El último minuto antes de la muerte

"Sé de un tonto que te quiere y que se enamoró de ti". Me pregunto: ¿cómo será el minuto antes de mi muerte?, una pregunta que cuando venga la respuesta, será difícil digerirla, tendré 10 o 20 segundos máximo para saber cómo será y a partir de ahí ¡booom!: la muerte. Y ya no habrá nada, todo se apagará, pero no sé si tendré la conciencia para saber que ya las luces no prenderán, no sé si sea como un sueño donde no sueñas nada y todo está negro y a partir de ahí se van haciendo las imágenes, entonces sueñas y despiertas, pero aquí ya no despertarás, lo sabrás, ¿será algo eterno? Tal vez ya muertos estemos y el mundo de vivos es peor que el de ahorita y todo sea algo más efímero de lo que realmente pensamos. 

Pero el teclear se siente tan real, que las palabras se van, va saliendo lo que realmente duele y en este momento no duele nada, ni la tristeza que me he tragado, ni el mundo real, ni la vida moderna, ya nada duele, todo ha pasado y se ha ido todo, pero siento que tengo los ojos abiertos, sin disfrutar nada y duermo todo el día y todo se ha ido a la mierda, pero ya no sé qué pasa después de eso, ¿en realidad ya no se disfrutará nada?, todo duele, todo enoja, ya ni el alcohol es un refugio.

¡Maldita seas 4 de julio! Te odiaré toda mi vida, serás el número uno en la lista de odio, cada vez que llegues ya todo será peor y necesito entristecerme más de lo normal, para poder revivir y disfrutar esa tristeza, esa maldita muela que causa un dolor placentero. ¡Maldita Gran Manzana!, ojalá nunca hubieras superado los años 90's, como yo no supero este maldito sinsabor. 


Saturday, July 09, 2016

Ver Nueva York desde la Luna

Llegué al bar y pedí una ginebra con agua tónica. Perdí hace mucho el interés por los bares. Mi alma la recuerda a cada latido, cada vez con más fuerza y cada minuto es una batalla perdida con mi ser. Recuerdo cuando éramos dos personas incivilizadas que nos perdimos en el amor, en cada momento, en cada encamada, en cada todo, todo era una puta locura, todo. Hasta que nos estrellamos y hoy conocí a alguien y se lo conté, a quien se lo cuento se compadece de mí, y yo sé que es una batalla perdida, perdida desde que la comencé, todo fue en pinche en vano, ahora lo pienso, ni ella valía tanto la pena ni yo nunca estuve a la altura, pero así es esto. Ojalá pudiera ver todo como la morra que conocí hoy: todo tan espiritual y la muerte verla como un pasaje en nuestro camino, pero no, la muerte es el fin y ya, no hay más allá, tal vez este muerto, no salgo de mi casa para nada, y eso me aburre, me pudre, podrido ya estoy, eso es a lo que quería llegar. Ni modo, mi amor, te perdiste la oportunidad de ver Nueva York desde la puta luna.

Monday, June 13, 2016

Resaca


Despierto, tecleo, no duermo. Estoy cansado, vacío, quebrado, roto.

Ahora comienzo a saber de qué van las temporalidades, cuando uno es feliz y cuando uno está destrozado, dos lados completamente diferentes y a los cuales se le puede sacar provecho: cuando se es feliz no se debe de bajar la guardia, cuando se está roto se sabe cómo es el panorama desde abajo.

Posiblemente por ahora no tenga el fuego de hace algunos años, no tenga esas condiciones que hacían esto más llevadero, posiblemente ya no te tenga, pero en algún momento, en un descuido de la vida, tomaré fuerzas, saldré avante en la tormenta, no estoy ahogado, sólo finjo serenidad.

En algún momento de la historia, estaré del otro lado, sin balbucear, ya sin tu olor, sin tu recuerdo, sólo esa sensación de vacío que dejaste pero ya será mínima y posiblemente mi sueño sea más llevadero. Te necesito, sí, fuera de este mundo, no requiero de lástima, requiero que el aire no me moleste.

Algún día, esto será soportable, llevadero, y sonreiré con una copa de güisqui en la mano y un puro de sobriedad en la otra. Es fácil prometerlo, pero sé que será así.


Por el momento me refugio, el mundo que se joda, todo es una basura, una completa mierda, pero se le tiene que hacer frente, destrozado o no, eso a la basura no le importa.

Saturday, May 07, 2016

No escribía desde hace mucho,

mi vida igual a cero tolerancia,

la mierda igual a mí

yo, igual al mundo

y el mundo, igual a Steve Jobs.


Estoy muerto, lo aseguro,

esto aburrido, lo apuesto,

estoy, estoy así,

llorando,

¿por qué?

Porque no escribo...

que el mundo sea una tragedia

y mi vida sea la más puta.

Thursday, January 14, 2016

¿En realidad me duele la muerte de Bowie?

La respuesta es no; 
lo que duele es realmente que te das cuenta que creces,
con intereses y cada vez la deuda se vuelve más grande.

No tengo ningún disco de Bowie, no tengo nada de él,
pero me gustan cinco de sus canciones: 
he estado muy borracho y me he quedado dormido escuchándolas...

Pero porqué me incomoda tanto la muerte de Bowie:
creo que porque sus canciones me hacen recordar cuando recién las escuchaba,
o cuando las escuché alguna vez,
y en ese momento estaba feliz, contento, no como ahora:
que el mundo me ha chupado las ganas, la buena fe, la vida misma...

Por eso me duele tanto la muerte Bowie, así como me dolerá la muerte de Roberth Smith,
como me dolió la de Jay Reatard, así como sufriré con el adiós de Alex Lora...

Qué más da, la vida es una estupidez, lo sé, y aún así no me rindo;
pero tampoco creo que ganaré, sólo es un consuelo de tontos buscando ese refugio,
ese bar donde bebas, donde te tragues ese orgullo y no te sientas tan mal...

En fin, por eso me duele tu partida David Bowie, no te engaño:
Space Oddity será mi canción favorita, y no se lo tengo que decir a alguien para llevarla a la cama.

Tuesday, June 09, 2015

Miedo


En realidad no tuve miedo. “¡Órele, hijo de su pinche madre ya se lo cargó la verga!”, escuchaba mientras tenía una pistola en la cabeza, la verdad no tenía miedo, ni estaba nervioso, sólo me incomodaba un poco la incertidumbre de que si en realidad le iba a jalar o no, pero se me quitó cuando escuché el ruido del motor y el chillido de las llantas.

No pensaba en mi madre, mi familia, mi novia, mi amor...sólo estaba analizando la situación mientras el asaltante me hacía preguntas que yo respondía con tranquilidad. Percibía que el auto en el que iba daba muchas vueltas, no hubo golpes, sólo palabras altisonantes.

Repito, no tenía miedo, no sé por qué, estaba muy tranquilo, respirando con normalidad, sabía que afuera me esperaba una incertidumbre, la oscuridad de las calles, la indiferencia de la noche, pero no sabía que me esperaba en el más allá.

Cuando me avisaron que me bajarían sólo contesté con un “está bien”; bajé del auto todavía en movimiento y espere a que se alejara, en él iban todas mis cosas, media vida, mi trabajo y objetos personales a los que les tenía gran apego.

Ya en la calle nuevamente, por primera vez en mi vida, pude experimentar una tranquilidad absoluta: el silencio de la noche, la oscuridad de las calles, las luces como testigos, juraría que estaba muerto porque nunca había sentido algo así. Pero no, mis piernas y cerebro funcionaban, continuaba con una respiración normal, me encontraba en perfecto estado, con esa tranquilidad que te da empezar de cero y así es: empiezo de cero, tal vez no listo para lo que el futuro me prepare, pero ya qué.